Pues por vivencias como esta, de Sara Maitland:
Salía a pasear cada vez más temprano. Al alba, igual que en el crepúsculo, sobre todo en los meses de verano, el viento amaina y todo está en calma cuando hace buen tiempo. Centré mi atención en estas primeras horas de la mañana y en la lenta llegada del día. Las estrellas se retiraban y el cielo negro se teñía de índigo. La distancia emergía de la oscuridad sin color alguno. Poco después el cielo pasaba del índigo al gris y al crema. La vista se ampliaba y se alejaba misteriosamente. La línea del horizonte separaba el cielo del páramo como una sombra. Y el cielo proseguía su variación cromática: gris crema, melocotón. Aunque el sol salía a mi izquierda, por la disposición de las montañas, siempre advertía su presencia primero a la derecha; eran los montes situados al oeste los primeros en encenderse al derramar el sol su luz sobre ellos. La transformación del cielo continuaba: crema, melocotón, blanco, azul pálido. En los páramos había muy pocos pájaros, de manera que aquel magnífico silencio no se veía alterado por su clamor insistente y alegre; sólo de vez en cuando veía algún águila cazando en las alturas, surcando el inmenso azul. A veces, el sol la iluminaba desde abajo, alumbrando de pronto las manchas moteadas del interior de las alas con un fulgor de oro rojizo. Algunas mañanas especialmente afortunadas, recibía un premio adicional: a lo largo de la noche, el valle se había cubierto de una niebla densa que no llegaba hasta mi casa, ni tampoco hasta el páramo o el extremo más alejado de la cañada, y podía admirar entonces, como si me encontrara en las alturas y fuera del mundo, el esplendor del nacimiento del día en toda su plenitud y el lento desplazamiento del lago de niebla, centelleando en la quietud del alba.
No sé si fue por lo mucho que pensaba en la creación y en la tierra, o simplemente porque vivir en silencio crea un compromiso más profundo con el entorno y el paisaje, pero lo cierto es que en Weardale la naturaleza empezó a fascinarme y a enamorarme.
-------
El amanecer es un momento especial y me gusta sentirlo en esos lugares precisos.
.jpg)